Continuamos con la historia de Delicias, esta vez un artículo escrito hace casi treinta años, que es un recorrido por las distintas reivindicaciones del barrio en la época que enmarcó la transición, y el papel que tuvo la Asociación Familiar Delicias (AFD) y otras entidades como la parroquia de Santo Toribio en ellas.

por José Centeno, vecino del barrio

ASOCIACION FAMILIAR DELICIAS.

ESCUELA DE DEMOCRACIA VECINAL

1.- Constitución

Tiene lugar la Asamblea de Constitución de la Asociación de Cabezas de Familia o Asociación Familiar el 8 de Octubre de 1972 en el Instituto Filial nº 2 de las Delicias (hoy Colegio de Nª Sª del Carmen). En virtud de la legislación de 1964 se permitían asociaciones de familias integradas en el Movimiento (partido único) para mejorar la vida familiar. Solamente podían ser socios los Cabezas de Familia: los maridos y las mujeres si eran viudas. El régimen de la dictadura estaba basado en tres pilares: la Familia, El Municipio y el Sindicato (único).

Tres años antes, en 1969, cuando llegan Millán Santos y Julián Villacé a las parroquias de Santo Toribio y Dulce Nombre, de Canterac, y empiezan contactando con las personas más inquietas del barrio. Con la ayuda de un futbolista, un joven médico, un militar, un periodista y otros amantes del deporte, invitados por Millán para ayudarle en el barrio, constituyen la SOCIEDAD DEPORTIVO PISUERGA, con el fin de fomentar el deporte. No había ningún espacio de esparcimiento ni para el deporte -en un barrio con 40.000 habitantes, lleno de construcciones amontonadas para albergar a los inmigrantes llegados del campo a trabajar a Valladolid- donde jugar.

Reivindican al Alcalde, Antolín Juárez, la finca de Canterac, de 90 hectáreas, propiedad de los religiosos escoceses, que finalmente la ceden al municipio, y es convertida en el actual Parque de Canterac, con campos de deportes, piscinas y todo lo que es hoy el Paseo Juan Carlos I, de más de un kilómetro, cuajado de árboles y jardines, entre las carreteras de Soria y de Segovía. Se logró un magnífico espacio donde durante varios decenios, hasta casi la actualidad, la Asociación Familiar Delicias (AFD) fue logrando año tras año otras reivindicaciones de centros de enseñanza, de primaria y secundaria, el primer Centro de Mayores en un barrio, una Casa de Cultura con un Teatro (hoy Centro Cívico), un Polideportivo, la primera piscina cubierta en los barrios y Centros de Salud. Todos estos servicios están flanqueando el paseo.

La Sociedad Deportivo Pisuerga, que apenas dura tres años, en su pequeña sede en la Avenida Segovia, 14, logró tener setecientos socios. Fue el germen de la Asociación Familiar. Para ampliar el campo de acción a otros problemas del barrio, algunos socios constituyeron una junta promotora de la Asociación Familiar. Simultanean ambas asociaciones. Poco después de ser aprobada la Asociación Familiar, se disuelve la Sociedad Deportiva. La primera Junta Directiva de la AFD está constituida por Vicente Sanz (presidente), Juan Antonio Cañada (vicepresidente), Carmen Areitio (secretaria), Carlos Trigueros (tesorero) y los vocales Carlos Fernández, Jose Marín, Juan Luengo, Pedro Revenga, Leonor Arranz, Carlos de la Pinta, Francisco Regaliza y Francisco Carrascal.

2.- Logros y expansión de la Asociacion en el barrio.

* La sede de la Asociación va a ser múltiple. En principio se alternan las dos parroquias mencionadas, más tarde se alquilan casas molineras en estado deplorable en la calle San José de Calasanz, hasta los años ochenta, en que se asientan en la calle Padre Manjón. Diversas instituciones, algunas reivindicadas por la Asociación, abrirán sus puertas para las actividades masivas, imposibles de realizar en sus pequeños locales, hasta que es construida la Casa de Cultura, después Centro Cívico, así el Instituto del Carmen, el Centro de F.P. Onésimo Redondo (hoy Juan de Herrera), Colegios San Juan de Avila, Zúmel, Allue Morer, San Viator, Cine Embajadores, además de las dos parroquias de Santo Toribio y Canterac (Dulce Nombre), para asambleas generales, mesas redondas, charlas, etc. De esta manera, la participación del barrio se ensancha, la Asociación entra en contacto con alumnos y padres de colegios privados y públicos o miembros de las parroquias en todas las zonas.

* La AFD toma en sus manos la organización de las Fiestas del Barrio en Julio de 1972, que estaban en manos privadas, con la colaboración de los clubs juveniles existentes entonces, que alquilaban casas viejas para sus actividades recreativas, y culturales como Hojusato, Amju, Umfe, Nuho, Peñas Deportivas, Union Gitanos, Nueva Ilusión… y las dan un sentido social, de solidaridad y convivencia. Pocos años después, se suprimen la elección de Reina de las fiestas, proclamando que todas las mujeres del barrio son las reinas de las fiestas, en un intento de dignificación de la mujer. Se traen para las fiestas, y también en otras ocasiones, cantautores y grupos de teatro y música de marcado sentido solidario y cultural, y grupos folk (entonces era una novedad), además de organizar las verbenas tradicionales. El Grupo Internacional de Teatro de Madrid (GIT), con actores del grupo Tábano, la Farsa, el cantante Luis Pastor, el grupo vanguardista Teloncillo de Valladolid, Grupo La Fanega, Angel Rey y otros.

* Si importante fue el logro del parque de Canterac, no menos fue la larga lucha desde 1977 por lograr que el terreno para maniobras castrenses del Regimiento de Farnesio se convirtiese en viviendas, haciendo un quiebro especulativo. En el contexto pacifista de los primeros años ochenta que se extendió en España y en Valladolid con la objeción de conciencia al Servicio Militar, supliéndole por un servicio civil, que Urbano realiza en Santo Toribio haciendo de canguro con niños, la oposición al desfile militar que iba a tener lugar en Valladolid y al tránsito periódico de convoyes militares por las calles del barrio, la AFD gana en 1982 en el contencioso–administrativo contra la pretensión de construir viviendas por las Sociedades Arca Real y Argales, siendo presidente José Antonio Sanz. Estos terrenos serán para usos dotacionales y se convierten en el segundo parque del barrio, con el nombre de Parque de la PAZ. En una de las entradas se erigirá una gran estatua de Gandhi. Se invitó a los niños de los colegios a plantar su árbol.

* La Asociación abordó ella sola o con otros colectivos del barrio, o apoyó y participó en inumerables reivindicaciones del tejido social de las Delicias en temas de urbanismo, sanidad, educación, etc. Necesidad de de nuevos colegios (Zumel y Allue), guarderías, Hogar del Jubilado, deportes, semáforos, ambulatorio, ronda Este y, en los últimos años, Centros de Salud. Otras reivindicaciones y logros que se consiguen son sobre urbanismo, enseñanza, sanidad, hogar del jubilado, escuelas, mercados, jardines, alcantarillado, deportes, 150 plazas de preescolar en Zumel y Allue, Escuela infantil la Cometa, asfaltado de calles (carretera de circunvalación, hoy Juan Carlos I), soterramiento del canal que fluía delante del colegio San Viator, prolongación del túnel de las Delicias hasta calle Labradores, frecuencia y aumento de autobuses, etc.

* La comunidad parroquial de Santo Toribio, con Millán Santos al frente, y el equipo de dominicos obreros, fueron el impulso que lanzó y asesoró este movimiento vecinal, acogiendo a todas las personas que se acercaban y encubriendo a los grupos políticos, sindicales del barrio, entonces prohibidos. El dominico Carlos Fernández Cid, abogado, dejó su trabajo de obrero en varias fábricas para abrir en el barrio, con otros tres abogados, el primer bufete laboral de Valladolid. Carlos estará en la sombra asesorando a la AFD en materias jurídicas, y fue el promotor en 1975, de reivindicar un Hogar del Jubilado para los ancianos que deambulaban por las calles y los bares. Se tardará seis años en conseguir, poniendo en marcha, a través de la Comisión de Acción Social, un movimiento de jubilados que aglutinó a más de doscientos, con todo tipo de actividades que reclamaban el Hogar.

* La AFD colabora con el movimiento obrero en los múltiples conflictos que estallan (Huelgas de Fasa, construcción, servicios de limpieza, Monel, Olid Costura…) entre 1972 y 1976, con declaraciones, notas de prensa y cediendo sus locales para reuniones.

* Elección de Alcalde en 1976. En una Asamblea del 21 de Enero de 1976, de más 300 personas, en el Instituto Diocesano Delicias, aprueba no reconocer al alcalde que elegirían unos días más tarde, el día 25, los concejales de los cuales solamente un tercio (el tercio familiar) era elegidos por los cabezas de familia. Se impuso una multa de 10.000 pesetas (sueldo base de dos meses) al presidente en funciones, Juan Antonio Cañada, ya que el presidente dimitió la víspera. Tuvo gran repercusión en la ciudad esta asamblea. Se hicieron colectas en toda la ciudad para pagar la multa: en la Universidad, parroquias, partidos políticos y sindicatos, centros de reuniones.

* Actividades culturales. A medida que las reivindicaciones más vitales se van logrando, se atemperan las necesidades más vitales en el estado de bienestar incipiente. La Asociación, a lo largo de los años ochenta y noventa, continuará trabajando más intensamente en aspectos culturales. Fue crucial arrancar del Ayuntamiento la Casa de Cultura (Centro Cívico), cuya primera piedra puso Peridis en 1982, y se inauguró en 1983. En ella se realizaron y se realizan las actividades culturales por parte del Círculo de Cultura Popular Delicias de Educación Adultos, que fundó Millán Santos en 1981, con mujeres del grupo de promoción socio-cultural de la mujer que desde hacía diez años se reunían en su parroquia. En 1989 se llamaron Círculo de Cultura Popular «Paulo Freire». La AFD organizó a partir de 1980 Muestras de Teatro, los Viernes Culturales, Semanas Ciudadanas, Jornadas sobre la Enseñanza con Padres y Profesores, Semanas Juveniles, Ciclos de Cine.

*Coordinación con otras Asociaciones vecinales. Desde los primeros momentos, la AFD se coordina con otras Asociaciones para acciones y denuncias comunes sobre problemas en la ciudad, antes de constituir la Federación de Asociaciones en 1980. Protestan por el aumento de precio del pan el 25-1-1976; las Asociaciones celebran una asamblea sobre el papel de las mismas en febrero de 1975. Asisten Belén, Pilarica, Delicias, Victoria, Rondilla y Amas de Casa. Se quejan de tener escaso reconocimiento por parte del municipio.

*Represión. Varios miembros de la Asociaciones sufren represiones policiales y multas. Además de la multa mencionada al vicepresidente Juan Antonio Cañada, es multada y retenida en los calabozos Carmen Areitio, asistente social y colaboradora de la AFD, por una intervención organizada en un acto contra los fusilamientos de 1975 en la Iglesia de Canterac; igualmente Fernando Suazo y Gonzalo González, dominicos obreros, por su participación y liderazgo en las huelgas. Millán sufrió un intento de secuestro por personas afines a la extrema derecha, funcionarios de la administración; cumplió un mes de arresto por una homilía.

3.- Filosofía que subyacía en las Asociaciones.

* Nacen las Asociaciones de Vecinos, a finales de los años sesenta y principios de los ochenta, en una dictadura forjada en el triunfo de la guerra civil, 1936-1939, contra la República y la consecuente represión de todas personas y organizaciones con tintes democráticos.

* Una juventud que no conoció la guerra, en aquellos años de desarrollo económico y cultural, favorecida por el célebre mayo del 68, entra en escena con sus nuevas inquietudes y aspiraciones de libertad. Se organizan partidos y sindicatos clandestinos democráticos desde los principios de los sesenta, que reclaman cambios sociales en los medios universitarios y en los movimientos obreros.

* Las Asociaciones de Vecinos (Asociaciones Familiares) de los barrios obreros van a ser una de las plataformas legales donde políticos clandestinos, jóvenes inquietos y clérigos del Vaticano II consiguen introducirse en las grietas que se abren en la legislación sobre Asociaciones Familiares y el Sindicato vertical para inocular en los ciudadanos hábitos democráticos y luchar contra el régimen. La legalidad de estas asociaciones y el cobijo de las sacristías protegidas por el Concordato con el Vaticano van a ser unos espacios limitados de libertad de expresión, publicaciones y organización que educarán a millares de jóvenes y adultos en comportamientos democráticos a través de las reivindicaciones y que iban a favorecer una transición no violenta de la dictadura a la democracia. Las Asociaciones vecinales y los sindicatos clandestinos de las grandes fábricas fueron escuela de ciudadanía.

* Al amparo de los problemas que afectaban a las familias de las barriadas, como el urbanismo, la falta de colegios y toda clase de servicios… las Asociaciones Vecinales aprovechan para fomentar una conciencia política y democrática, ejercer los derechos cívicos, libertades de expresión, reunión, etc., Así lo recogen los informes de los archivos policiales. Esta es la trayectoria de los movimientos vecinales hasta que se aprueba la Constitución democrática en 1978; en las décadas siguientes se consolidan en situaciones ya más favorables la participación de los vecinos en la cosa pública y en los problemas colectivos, ausente durante muchos años en nuestro país.

* Así lo manifiestan diversos documento de la AFD.

– “El papel de nuestra Asociación no es tanto solucionar los problemas del barrio, como crear en todos los vecinos una conciencia clara de por qué se producen esos problemas para atacar de raíz las causas que los origina” (La Voz del Barrio. Octubre 1974)

“Hemos decidido no seguir haciendo el papel de guardias municipales del barrio que parece que era la imagen que se nos tenía asignada. Es muy cómodo que el alcalde o éste o el otro delegado tengan unos señores que les denuncien un bache que arreglar o un grupo escolar que construir(…) Nuestra finalidad es hacer una verdadera trasformación global de la sociedad (…) Por ejemplo, en el último caso de MONELSA nos ha dicho el Delegado de la Familia que eso (el apoyo a los padres de las jóvenes trabajadoras en huelga) no corresponde a la Asociación. Y nosotros creemos que sí. Incluso consta en los Estatutos. Éstos dicen que debemos dar apoyo moral y material a las familias…”(1975).

En el proyecto del programa de la nueva Junta Directiva de 1981 se dice que la AFD “tiene un carácter reivindicativo. Se trata de una organización de base abierta y democrática (…) una escuela de democracia para los vecinos. Canaliza las aspiraciones populares siendo así un instrumento de lucha organizada del pueblo. (…) Asume la lucha reivindicativa como uno de los medios por los que el pueblo adquiere conciencia política”.

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